domingo, 12 de marzo de 2017

    LA DECISIÓN   Silvia Candelo





  Finalmente había llegado hasta la casa después de varios días de una dura batalla consigo mismo. Estaba convencido de que, tarde o temprano, fatalmente su destino lo llevaría allí  y sin embargo todavía dudaba si franquear el umbral. Sabía que una vez que lo cruzara ya no habría marcha atrás y no podría eludir el momento tan temido. Se detuvo un instante más en la vereda, maldiciendo su suerte, y preguntándose si tal vez Ulises en su largo periplo no habría pasado por una situación semejante. Y él, Everaldo Rodríguez, no podía ser menos que el mítico héroe griego, no iba a recular justo ahora. Así que, apretando los dientes, tocó timbre y con un par de zancadas decididas entró al consultorio del dentista.

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