- Abuelita , abuelita ¡qué boca tan grande tienes!
- ¡Para comerte mejooor!
- ¡Para comerte mejooor!
Ingenuidad y sorpresa.
Deseo de provocar al lobo y a la
vez miedo de que realmente el lobo se haga presente aquí y ahora solo por ser
enunciada una frase.
Desde aquellos días de infancia
el deseo de contar, escuchar y ser escuchado no cesa.
Los que firman al pie
escriben y cuentan historias propias, ajenas, lejanas, cercanas, muy tristes, alegres,
muy dulces, serenas, posibles, imposibles.
Las que pudieron ser o en verdad
ya son, puesto que están dichas.
Escriben en paralelo y también en
diagonales, espirales y
curvas. Las frases van y
vienen de uno
a
otro. A veces se enredan, se encienden y potencian, se complementan,
pero no pierden su propio rumbo.
Vida. Realidad. Ficción. Escritura.
Lectura.
Compromiso, alegría, emoción,
confianza. Respeto.
Cómo representar con una imagen
el trabajo que se realiza en este taller: Un camino que no se acaba y pasos
pequeños para transitarlo.
Los que firman al pie se
entregan en palabras y las dejan ir en busca de lectores de latitudes y
longitudes que no pueden prever.
Y si esos futuros lectores se dan
un tiempo, tal vez escuchen la música personal de cada uno de los autores. El
susurro de una voz que, creo, ya se empieza a oír.
Coordina: Adriana Zingoni.
Los que firman al pie:
Silvia Candelo, Miguel Di Luca,
Ricardo Guidi, Alicia Luchessi, María Ester Marpegán, Néstor Monzón, María del
Carmen Pessacq.
Felicitaciones por el proyecto! Espero los textos con ansiedad!!
ResponderEliminarÉxitos!!!
Gracias, espero que llegue a mucha gente!
ResponderEliminarEl momento inicial siempre es mágico. Perdura a través del tiempo y sus avatares, porque está hecho de su misma esencia. Allí vamos...
ResponderEliminarNRM